| Letra | Cuando era joven, mamá y yo nos peleamos y a los 17 años fui pateado a las calles y en aquel tiempo pensé que nunca volvería a ver su rostro, mas no existe mujer viva que pueda ocupar el lugar de mi madre.
Cuando me suspendieron en el colegio, tuve miedo de ir a casa. Fui un tonto andando con los chicos grandes rompiendo todas las reglas.
Derramé lágrimas junto con mi hermana, porque al pasar los años fuimos siempre más pobres que los demás niños. Y aunque teníamos diferente padre siempre el mismo drama, cuando todo iba mal culpábamos a mamá...
Recuerdo todos los problemas que causé, era un infierno, me abrazaba a mamá desde mi celda. Y quién pensaría que en primaria iría a parar a la penitenciaría, un día huyendo de la policía...
Mamá me atrapó y me pegó, y aún siendo adicto a la droga, mamá, siempre fuiste una reina Negra. Y finalmente comprendí que para una mujer no es fácil tratar de criar a un hombre.
Siempre estuviste comprometida; una pobre madre soltera pero feliz, ¡dime cómo lo hiciste!
Y no hay forma de pagarte, pero lo que quiero es que sepas que lo entiendo ¡¡y te aprecio!!
Dama, sabes que te amo
Dulce dama
No hay un lugar mas arriba... dulce dama
Sabes cuanto te amo..
Que nadie me diga que fue justo, pues no hubo amor de mi padre, pues el cobarde no estuvo allí. El murió y no lloré, porque la rabia no dejó que yo sintiera nada por un extraño...
Dicen que estoy equivocado, y que no tengo corazón, pero mientras yo buscaba un padre él ya se había marchado.
Yo andaba con los criminales y aunque ellos expendían drogas, le mostraron cariño a este joven hermano... Me trasladé y empecé a vaguear de verdad. Necesitaba mi propio dinero, así que empecé a vender vicio.
Pero no soy culpable, pues aunque vendía Roca, me sentía bien al ver el dinero en mi correo, porque me encantaba pagar la renta justo a tiempo. Y espero, mamá, que conserves el collar de diamantes que te envié, porque cuando estuve mal, tu estuviste allí para mí, nunca me dejaste solo, porque yo era importante para ti... y casi siempre pude verte llegar a casa después de trabajar hasta tarde y entrar en la cocina a prepararnos un plato caliente. Te defendiste con las sobras que te daban, y mamá hacía milagros en cada “Día de Gracias”, pero ahora el camino empeoró y estás sola, tratando de criar dos niños malos por tu cuenta.
Derrama un poco de licor mientras yo recuerdo, porque en los problemas siempre pude depender de mi madre, y cuando parece que ya no tengo esperanzas, dices las palabras que me hacen volver a enfocarme...
Y cuando estuve enfermo y era un niño, para mantenerme feliz, no hubo límite en las cosas que hiciste, y todos los recuerdos de mi niñez, están llenos de cosas dulces que hacías por mi. Aunque se que actuaba locamente, debo agradecer al Señor porque tu me hiciste.
No hay palabras que puedan expresar como me siento, nunca ocultaste secretos, siempre fuiste real y aprecio la forma en que me criaste y todo el amor extra que me diste... Quisiera poder alejar todo el dolor; si logras pasar la noche, habrá un día más brillante.
Todo estará bien si lo soportas, es una lucha diaria y hay que afrontarlo.. y espero que entiendas cuánto te aprecio. |
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